Según el RGPD, un interesado se opone a que sus datos se traten con fines de mercadotecnia directa. ¿Qué consecuencia tiene?
- Siguen tratándose si el responsable acredita motivos legítimos imperiosos
- Dejan de tratarse solo si el interesado alega su situación particular
- Dejan de tratarse solo si el interesado no había consentido antes ese uso
- Los datos dejan de tratarse para esos fines, sin ponderar otros motivos
Frente a la mercadotecnia directa el reglamento no pide razones ni abre ninguna ponderación: el interesado puede oponerse en todo momento y, cuando lo hace, los datos dejan de tratarse para esos fines. No hace falta que alegue su situación particular, da igual que antes hubiera consentido ese uso y el responsable no puede invocar intereses propios para seguir.
Cuando el interesado se oponga al tratamiento con fines de mercadotecnia directa, los datos personales dejarán de ser tratados para dichos fines.